Los objetivos
específicos:
Los objetivos específicos concretan
las finalidades en torno a un tema o problemática en términos de lo que podrán
lograr los alumnos. Los objetivos
de aprendizaje responden al para qué
enseñar - aprender y son
esenciales en el diseño de un curso, ya
que mediante su formulación se concretan las finalidades educativas: Los procesos de aprendizaje
innovadores ofrecen una más amplia posibilidad de integrar desde los objetivos
una propuesta que atienda los tres de los saberes: (saber, saber ser, saber hacer).
Los
elementos claves que deben estar presentes en la formulación de un
objetivo son:
- El estudiante (quién aprende, sea que se anote o no)
- La acción por realizar (verbo)
- El contenido (lo que se pretende enseñar-aprender)
- El para (el para qué se realizará la acción) como sustantivo
Para valorar la enunciación de
los objetivos de un diseño de un plan didáctico, consideramos las siguientes
preguntas:
- ¿Reflejan los objetivos las intenciones de aprendizaje?
- ¿Están planteados los objetivos en términos del que aprende (estudiante)?
- ¿Se han formulado objetivos particulares, para las diferentes secciones módulos o temas que comprende el curso?
- ¿Se han derivado los objetivos específicos del propósito u objetivo(s) general(es) del curso?
- ¿Incluye el propósito del curso a los objetivos de aprendizaje?
- ¿Los objetivos específicos guardan relación con los diferentes contenidos, por ello debe cuidarse la congruencia entre ambos.
En función del enfoque que hemos
asumido respecto a las intenciones educativas, proponemos un modelo que
promueva la utilización de los tres
tipos de objetivos específicos:
- Objetivos declarativos: estarán enfocados a los contenidos.
- Objetivos procedimentales: para destacar el desarrollo de habilidades.
- Objetivos actitudinales: para orientar la adquisición de actitudes y valores.
Una ayuda extra: La taxonnomía de Blom en
http://www.eduteka.org/pdfdir/TaxonomiaBloomCuadro.pdf
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