Las estrategias de aprendizaje



 


Al diseñar las estrategias de enseñanza-aprendizaje es necesario desdoblar la metodología que propusimos al inicio, de manera que esa propuesta quede explicitada en un conjunto de actividades de aprendizaje, las cuales conformen  una estrategia (secuencia de aprendizaje) para cada objetivo.

Cuando las estrategias de trabajo están bien pensadas se logra operativizar los objetivos, esto quiere decir que  la estrategia promueve el desarrollo de las  capacidades del estudiante en torno a los propósitos y contenidos por aprender.

La estrategia metodológica de un curso responde a la pregunta: ¿De qué manera el estudiante y el docente interactuarán con el objeto de estudio (contenido)?

Las estrategias de aprendizaje  más adecuadas son aquellas que propician el aprendizaje significativo, autónomo y autorregulado del estudiante, para ello tomamos en cuenta las siguientes variables:

- Planificar y organizar cuidadosamente la información y contacto con los estudiantes, lo que implica  que todas las tareas deben ser diseñadas con anticipación y brindar los datos de la manera más completa.
- Motivar  el  interés  por  aprender,  para lo  que resultan  útiles una  serie  de recursos y técnicas.
- Explicitar  la intención de la estrategia,  de  forma  que  sean comprensibles   por   el   estudiante   y   se       relacionen   con   su   realidad y experiencia.
- Presentar actividades significativas y funcionales, apoyadas en lo que ya se sabe, las cuales parten de lo concreto y resultan útiles para resolver problemas sociales o personales
Solicitar participación: el  estudiante aprende mejor cuando protagoniza su proceso de aprender
- Activar  respuestas  y  fomentar  un  aprendizaje  activo  e  interactivo  que implique a los estudiantes en su formación
- Incentivar la  autoformación,  pero  sin  olvidar  los  apoyos  motivadores  del aprendizaje  para  el  logro  de   altas   metas,  sirviéndose  de   comentarios, explicaciones y sugerencias adecuados  en cada caso; el estudiante debe estar convencido de que sus expectativas son alcanzables
Potenciar  el  trabajo  colaborativo  en  grupos  de  aprendizaje congruentes con la modalidad,  por las  ventajas que las técnicas de  trabajo en  grupo poseen
Promover la autoevaluación y autorregulación  del aprendizaje
- Promover  la  transferencia  de  los  aprendizajes,  mediante  un  proceso lógico  y pausado; se  trata de proveer  a  los  estudiantes de  las  prácticas apropiadas para transferir los conocimientos y habilidades aprendidos.

Se propone que la estrategia de aprendizaje de cada objetivo explicite,  en cada una de las actividades que la componen, lo que  el  estudiante realizará (la acción que está en el  objetivo), lo que aprenderá (los conocimientos que están en los contenidos) y la forma o  manera como lo hará. En esta última consideración deben comprenderse las indicaciones o requisitos acerca de cómo ejecutarán la(s) actividad(es) propuesta(s);  si es  en grupo o individual,  con qué materiales,  el período estipulado, la fecha  de entrega,  las normas de conducta específicas, el (los) lugar(es) donde se debe efectuar y otros que se quieran agregar.

Además de  las  consideraciones  mencionadas  para  las  experiencias  de  aprendizaje propuestas en el  diseño  de curso, es necesario contemplar las  características de  aprendizaje  de los participantes, las diferentes estructuras para ese aprender, y distintos puntos de referencia y de interés ligados a la práctica de la vida real y a las situaciones individuales. Es por esto las actividades deben también guardar relación  con  la didáctica específica para cada disciplina  y el accionar del  estudiante en su vida cotidiana.

En el  diseño de las actividades es fundamental promover las interacciones sociocognitivas entre el estudiante y el contenido del curso, así como entre estudiante- estudiante y estudiante-docente: las posibilidades de interacción y el grado de las mismas en un proceso de aprendizaje, son aspectos que se deben contemplar con todo cuidado. Es necesario comprender que una buena comunicación didáctica logra interacciones socio-cognitivas, cuando promueve la interacción del estudiante con el contenido; establece esquemas básicos y marcos de referencia para que las y los alumnos exploren, observen y reconstruyan los conocimientos; se facilita los espacios y orientaciones para que la persona tome decisiones y busque las estrategias de aprendizaje que le ayuden a transformar la información en conocimiento; se promueve la interacción docente - estudiantes y entre estudiantes, impulsando el intercambio cognitivo y promueve la identificación de las aplicaciones que el contenido estudiado puede tener en el contexto que vive.

También es necesario tomar en cuenta que los espacios de aprendizaje no son espacios solamente para  ofrecer  nueva información, sino que es necesario que el estudiante realice una acción cognitiva importante sobre esa información. Por ejemplo, realizar  un  análisis  comparativo  entre  dos  lecturas o establecer relaciones entre la lectura y una problemática actual implica  un  procesamiento  cognitivo  más complejo que el simple hecho de resumir. En este sentido, podemos identificar una buena práctica cuando el profesor o profesora: promueve la actividad mental constructiva del estudiantado, realiza la presentación del tema, de forma tal que suscita la comprensión general y motiva al estudio del mismo, enfoca la discusión (en los foros) hacia el tema específico, estimula a participar por medio del refuerzo positivo directo o indirecto, sintetiza la discusión, clarifica las malas interpretaciones o ayuda a trabajar el error, confirma la comprensión del tema a través de la evaluación y la retroalimentación.

Debido a que el tiempo es un recurso limitado, recomendamos establecer los plazos y las condiciones para la realización de las actividades. Es necesario tener presente que, los plazos para realizar actividades colaborativas generalmente tienen mayor peso.

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